Andrew V. Schally murió el 17 de octubre de 2024 en Miami Beach, Florida. Tenía 97 años. Endocrinólogo estadounidense nacido en Polonia, su trabajo cambió fundamentalmente la forma en que entendemos el control del cerebro sobre los mensajeros químicos del cuerpo. Compartió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 1977 con Roger Guillemin y Rosalyn Yalow. El premio reconoció un logro singular: aislar y sintetizar tres hormonas específicas producidas por el hipotálamo. Estas hormonas actúan como interruptores maestros, dirigiendo a otras glándulas a liberar sus propias sustancias.
Un escape en tiempos de guerra y un viaje académico
El camino de Schally comenzó en Wilno, Polonia, donde nació el 30 de noviembre de 1926. La región ahora es Vilnius, Lituania. Huyó con su familia en 1939 cuando se avecinaba la guerra. Este desplazamiento preparó el escenario para una carrera académica itinerante. Estudió en la Universidad de Londres. Durante tres años trabajó allí en el Instituto Nacional de Investigaciones Médicas. Luego se mudó a Canadá. Ingresó a la Universidad McGill en Montreal.
Se graduó en 1955. Dos años más tarde, obtuvo un doctorado. en bioquímica. De 1957 a 1962 estuvo asociado con la Universidad de Baylor en Houston, Texas. En 1962, Schally se convirtió en ciudadano estadounidense. Ese mismo año asumió un papel fundamental. Se convirtió en jefe de los laboratorios endocrinos y de polipéptidos del Centro Médico de la Administración de Veteranos de Nueva Orleans. También se unió a la facultad de medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tulane. Se convirtió en profesor allí en 1967. En 1973, fue nombrado investigador médico principal del VA.
La síntesis de hormonas cerebrales
Entonces, ¿por qué se considera tan importante el trabajo de Schally? El hipotálamo es una pequeña región del cerebro. Produce hormonas que regulan otras glándulas. Antes de Schally y sus contemporáneos, los científicos sabían que estas hormonas existían. No pudieron aislarlos. No pudieron sintetizarlos. Esto hizo que el estudio fuera casi imposible.
Los principales logros de Schally incluyeron la síntesis de TRH. Esta es la hormona liberadora de tirotropina. También aisló y sintetizó LHRH. Esta es la hormona liberadora de hormona luteinizante. Además, estudió la acción de la somatostatina. Este es un péptido que inhibe otras hormonas.
Su investigación ayudó a dilucidar las vías de regulación hormonal en hombres y mujeres.
Este trabajo no fue sólo teórico. Tenía aplicaciones concretas. El aislamiento de estas hormonas contribuyó directamente al desarrollo de tratamientos de fertilidad. También ayudó en la creación de anticonceptivos. La capacidad de sintetizar estas sustancias permitió a los investigadores manipular las vías hormonales con precisión.
Reconocimiento y Legado
La comunidad científica reconoció estos logros desde el principio. En 1975, Schally y Guillemin recibieron el Premio Albert Lasker de Investigación Médica Básica. El Premio Nobel llegó dos años después. Su descubrimiento compartido proporcionó un mapa claro de cómo el cerebro envía señales al cuerpo. Puso fin a décadas de conjeturas en endocrinología.
Los métodos de Schally abrieron las puertas a muchos otros estudios. Demostraron que el cerebro y las glándulas mantienen un diálogo complejo y constante. Comprender este diálogo cambió la medicina.















