Manejar el eczema y mantenerse activo: una guía para atletas adolescentes

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Los adolescentes con eccema (dermatitis atópica) de moderado a grave aún pueden practicar deportes, pero requieren un enfoque proactivo para minimizar los brotes. El sudor, la fricción, las temperaturas extremas e incluso el estrés de la competencia son desencadenantes comunes, lo que significa que las rutinas deportivas estándar a menudo necesitan ajustes.

Por qué esto es importante

Los jóvenes con dermatitis atópica tienden a practicar deportes con menos frecuencia, lo que podría perder los beneficios físicos y psicológicos de la actividad atlética. No se trata sólo de comodidad; la reducción del ejercicio puede afectar la salud y la confianza en general. Comprender cómo controlar el eccema en un entorno deportivo garantiza que los adolescentes no tengan que elegir entre su piel y su pasión.

Equipo e higiene: una primera línea de defensa

Los uniformes y equipos deportivos rara vez se diseñan teniendo en cuenta el eczema. Materiales como el nailon, el poliéster y el spandex pueden atrapar el calor e irritar la piel. La solución es una barrera que absorba la humedad ; las capas inferiores de 100% algodón o bambú son ideales.

Igualmente crucial es la higiene. La ropa deportiva debe limpiarse inmediatamente después de su uso con un detergente sin fragancia en agua caliente (seguido de secado a máquina para matar las bacterias). Los equipos no lavables requieren toallitas desinfectantes, asegurando un secado completo antes de su almacenamiento. Compartir toallas, maquinillas de afeitar o cualquier artículo personal no es posible para prevenir infecciones.

Cuidado de la piel antes, durante y después del juego

Una rutina de preparación de la piel es clave. Antes de la actividad, aplique un humectante sin fragancia certificado por la Asociación Nacional de Eczema como barrera protectora. Durante los brotes, vuelva a aplicar crema hidratante o use tópicos recetados según las indicaciones de un médico. Los productos anti-rozaduras como el spray Glide o Cavilon pueden brindar un alivio instantáneo. Quitar suavemente el sudor, mantenerse hidratado y usar compresas frías son soluciones rápidas.

Después de la actividad, es esencial quitarse inmediatamente la ropa sudada. Las duchas calientes eliminan la grasa de la piel, así que opte por agua tibia o fría con un limpiador suave. Hidratar dentro de los 90 segundos posteriores a la ducha. Para los atletas propensos a infecciones secundarias (como el impétigo), los baños de lejía diluida o un ungüento de mupirocina pueden ser útiles, pero siempre consulte a un dermatólogo.

Empoderar a los atletas adolescentes: autodefensa

Si la incomodidad o el estigma impiden la participación, anime a los adolescentes a comunicarse con los entrenadores y el personal. Hablar abiertamente sobre el eccema y solicitar adaptaciones (descansos durante la práctica, equipo modificado) puede marcar una diferencia significativa. Grupos de apoyo como la Asociación Nacional de Eczema y MyEczemaTeam ofrecen valioso apoyo entre pares y estrategias compartidas.

En definitiva, los adolescentes con dermatitis atópica pueden seguir practicando deporte con una preparación y un manejo adecuados. Es posible priorizar la salud de la piel junto con los objetivos deportivos, pero requiere conciencia, adaptación y cuidado proactivo.