La psoriasis es más que una simple afección de la piel; Es una enfermedad inflamatoria sistémica crónica que afecta a todo el cuerpo. La afección es el resultado de un sistema inmunológico hiperactivo que desencadena un rápido crecimiento de las células de la piel, lo que lleva a la formación de parches gruesos, escamosos y, a menudo, que pican, conocidos como placas. Si bien actualmente no existe cura, los avances en la comprensión de sus causas están mejorando las opciones de tratamiento.
¿Qué causa la psoriasis?
La causa exacta aún no está clara, pero la psoriasis surge de una interacción compleja entre la predisposición genética y factores ambientales. Las personas con antecedentes familiares de la enfermedad tienen un mayor riesgo, aunque cualquiera puede desarrollarla. Varios desencadenantes pueden exacerbar los síntomas o provocar brotes:
- Estrés: El estrés psicológico es un desencadenante conocido de los brotes de psoriasis.
- Fumar: El consumo de tabaco aumenta el riesgo de desarrollar psoriasis y puede empeorar su gravedad.
- Alcohol: El consumo excesivo de alcohol también puede contribuir a los brotes de síntomas.
- Infecciones: Ciertas infecciones, como la faringitis estreptocócica, pueden desencadenar brotes de psoriasis.
- Lesiones en la piel: Los cortes, raspaduras o quemaduras a veces pueden provocar nuevas lesiones de psoriasis (esto se conoce como fenómeno de Koebner).
Factores de riesgo y comorbilidades
Más allá de los desencadenantes, ciertos factores del estilo de vida y condiciones subyacentes aumentan la susceptibilidad a la psoriasis:
- Obesidad: El sobrepeso o la obesidad se relacionan con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.
- Enfermedad celíaca: Las personas con enfermedad celíaca, una reacción autoinmune al gluten, tienen más probabilidades de desarrollar psoriasis. Esto resalta el papel de la inflamación sistémica en ambas condiciones.
Por qué esto es importante: La psoriasis no es un caso aislado. Las investigaciones demuestran un vínculo entre la psoriasis y un mayor riesgo de sufrir problemas de salud graves, incluidas enfermedades cardíacas y síndrome metabólico. Esto subraya la importancia de la atención médica integral para quienes viven con psoriasis.
Tratamiento y manejo
Aunque sigue siendo difícil encontrar una cura, es posible un tratamiento eficaz. Los dermatólogos enfatizan que los síntomas se pueden controlar hasta el punto en que apenas se notan. Las opciones de tratamiento incluyen cremas tópicas, fototerapia, medicamentos sistémicos y fármacos biológicos adaptados a la gravedad de la afección.
“No podemos curarlo necesariamente, pero ciertamente podemos controlarlo hasta el punto en que ni siquiera notarás que todavía lo tienes”, dice un dermatólogo.
Los cambios en el estilo de vida también juegan un papel crucial. Mantener un peso saludable, dejar de fumar, limitar el consumo de alcohol y controlar el estrés pueden reducir significativamente los ataques de asma.
La psoriasis es una enfermedad multifacética que exige un enfoque holístico. El manejo eficaz requiere comprender tanto los desencadenantes como las implicaciones sistémicas de la enfermedad, garantizando que los pacientes reciban una atención integral más allá del simple tratamiento de la piel.
