Jengibre versus menta: ¿cuál alivia las náuseas de manera más efectiva?

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Las náuseas afectan a millones de personas y provienen del mareo, el embarazo, los efectos secundarios de los medicamentos o un simple malestar digestivo. Dos soluciones naturales muy utilizadas son el jengibre y la menta. Si bien ambos pueden brindar alivio, el jengibre tiene un respaldo científico más sólido para su eficacia. Esta guía desglosa cómo funciona cada uno, cuándo uno podría ser mejor que el otro y las posibles desventajas a considerar.

Por qué el jengibre destaca por aliviar las náuseas

Las investigaciones muestran consistentemente que el jengibre supera al placebo e incluso rivaliza con la vitamina B6 en la reducción de las náuseas, particularmente en casos difíciles como las náuseas matutinas y las molestias inducidas por la quimioterapia.

Se cree que los compuestos activos del jengibre (gingeroles y shogaoles) funcionan a través de múltiples mecanismos:
Acelerar el vaciado gástrico: ayudando a que los alimentos pasen más rápido por el estómago.
Reducción de la inflamación: calmando el tracto digestivo.
Bloqueo de las señales de náuseas: interfiere con la comunicación entre el intestino y el cerebro.

Los estudios confirman los beneficios del jengibre para las mujeres embarazadas, quienes padecen mareos y pacientes con cáncer que reciben quimioterapia. Una revisión de pacientes con cáncer de mama encontró que el jengibre reducía las náuseas sin necesariamente reducir la frecuencia de los vómitos. Después de la cirugía, las cápsulas de jengibre también han mostrado mejoras significativas en la reducción de las náuseas y los vómitos, aunque se están realizando más investigaciones.

Las formas comunes incluyen té, cápsulas, caramelos masticables y raíz fresca. Si bien no existe una dosis oficial, la mayoría de los estudios utilizan entre 500 y 1500 mg al día, y hasta 4000 mg se consideran seguros para los adultos.

Cómo ayuda la menta y dónde se queda corta

Los efectos contra las náuseas de la menta están relacionados principalmente con las molestias digestivas. Los compuestos como el mentol y la mentona relajan los músculos gastrointestinales, aliviando los calambres, los gases y la hinchazón. También puede bloquear las señales de serotonina que provocan náuseas y proporcionan una sensación refrescante y calmante.

La menta es útil para afecciones como el síndrome del intestino irritable (SII) y las náuseas leves inducidas por el estrés. Investigaciones recientes muestran que la inhalación de aceite de menta puede mejorar ligeramente las náuseas después de la cirugía o durante la quimioterapia, pero los estudios fueron pequeños e inconsistentes.

Las formas incluyen té, cápsulas de aceite con cubierta entérica y pastillas para chupar. Faltan pautas de dosificación, así que siga las instrucciones de la etiqueta del producto.

Elegir el remedio adecuado: una guía práctica

La mejor elección depende de la causa de sus náuseas y de su tolerancia personal.

  • ¿Mareo por movimiento, embarazo o náuseas inducidas por medicamentos? El jengibre probablemente sea más eficaz.
  • ¿Náuseas por indigestión, gases o hinchazón? La menta podría ser mejor.
  • ¿Sensibilidad a los sabores fuertes? El sabor refrescante de la menta puede ser preferible si el picante del jengibre es demasiado fuerte.

Algunas personas toleran mejor la menta, mientras que otras encuentran que los efectos del jengibre son más duraderos.

Posibles desventajas a considerar

Ambos remedios son generalmente seguros, pero se aplican algunas advertencias:

Jengibre: Grandes dosis pueden empeorar la acidez estomacal o el reflujo, y una ingesta elevada puede interactuar con los anticoagulantes. Úselo con precaución antes de la cirugía debido a posibles riesgos de sangrado.

Menta: Puede exacerbar el reflujo ácido en algunas personas, y las cápsulas de aceite sin cubierta entérica pueden causar acidez de estómago. El fuerte sabor mentolado puede provocar náuseas en personas sensibles.

Esencialmente, ninguno de los remedios debe reemplazar el tratamiento médico para las náuseas intensas o prolongadas. Busque atención médica si las náuseas duran más de unos pocos días, empeoran o van acompañadas de pérdida de peso, deshidratación o vómito con sangre.

En conclusión, si bien tanto el jengibre como la menta ofrecen un alivio natural de las náuseas, el respaldo científico más sólido del jengibre lo convierte en la opción preferida para muchos escenarios. Sin embargo, las preferencias personales y la causa fundamental de las náuseas deben guiar su elección.