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Los aceites esenciales y el cáncer: apoyo complementario, no una cura

Los aceites esenciales están ganando atención como una forma de aliviar algunos de los desafíos que enfrentan las personas que reciben tratamiento contra el cáncer. Si bien no pueden curar ni prevenir el cáncer, estos extractos concentrados de plantas pueden ayudar a controlar síntomas como la ansiedad, la fatiga y las náuseas cuando se usan junto con la atención médica convencional.

Comprender el papel de la aromaterapia

Los investigadores sugieren que los aceites esenciales pueden proporcionar alivio mediante inhalación o aplicación tópica. Por ejemplo, difundir lavanda podría ayudar a relajarse, mientras que la menta podría aliviar las náuseas. Sin embargo, es fundamental recordar que los aceites esenciales no reemplazan los tratamientos recomendados por el médico; sirven como un enfoque complementario.

¿Qué son los aceites esenciales?

Los aceites esenciales son extractos potentes derivados de varias partes de las plantas: flores, raíces, hojas y más. Existen cientos de aceites, cada uno con propiedades únicas. Algunos de los que se usan comúnmente en la atención de apoyo al cáncer incluyen el romero, la lavanda, la manzanilla, el eucalipto y el incienso. Se cree que estos aceites actúan interactuando con el cuerpo mediante absorción, inhalación o (rara vez y bajo estricta supervisión) ingestión.

La ciencia detrás de las afirmaciones

Si bien algunos estudios de laboratorio sugieren que ciertos aceites esenciales podrían tener efectos anticancerígenos en las células de una placa de Petri, no hay evidencia concluyente de que puedan curar el cáncer en humanos. La mayoría de las investigaciones siguen siendo in vitro, lo que significa que los hallazgos no se traducen automáticamente en beneficios en el mundo real.

Sin embargo, un creciente conjunto de trabajos resulta prometedor para mejorar la calidad de vida de los pacientes con cáncer. Una revisión de 2023 encontró que muchos compuestos de aceites esenciales exhiben propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, lo que potencialmente inhibe el crecimiento tumoral, aunque se necesita más investigación.

Cómo se utilizan los aceites esenciales en la atención de apoyo

La mayoría de los estudios en humanos se centran en el manejo de los síntomas en lugar de curar el cáncer. Las investigaciones indican que la aromaterapia puede ayudar con:

  • Náuseas y vómitos
  • Insomnio
  • Reacciones cutáneas por tratamientos
  • Ansiedad y depresión
  • Fatiga

Los estudios de casos, como uno dirigido por Debra Reis, enfermera registrada, muestran que el incienso aplicado tópicamente mejoró la fatiga del paciente hasta el punto de permitirle realizar las tareas diarias.

Consideraciones de seguridad: lo que necesita saber

Los aceites esenciales son generalmente seguros, pero existen posibles efectos secundarios:

  • Reacciones alérgicas o irritación de la piel
  • Mayor sensibilidad al sol
  • Problemas respiratorios (especialmente para personas con asma)

Consulte siempre a su equipo de oncología antes de comenzar con la aromaterapia. Es posible que le recomienden un aromaterapeuta certificado con experiencia en el cuidado del cáncer.

Ciertas poblaciones deben evitar aceites específicos:

  • Niños menores de 30 meses: Menta (alto contenido en mentol)
  • Personas con cánceres dependientes de estrógenos: Aceites que imitan el estrógeno (anís, salvia, etc.)

Uso adecuado: la dilución es clave

Los aceites esenciales están altamente concentrados y deben diluirse con un aceite portador (como aceite de semillas o nueces) antes de la aplicación tópica. Realice una prueba de parche antes del uso generalizado para comprobar si hay reacciones.

Los métodos incluyen:

  • Difusores: Añade unas gotas a un quemador de aceite.
  • Aerosoles: Mezclar con agua en una botella con atomizador.
  • Baños: Combinar con gel de baño o sal.
  • Inhalación: Aplicar sobre un pañuelo e inhalar profundamente.

Nunca ingiera aceites esenciales a menos que lo indique un profesional calificado. El uso interno es raro y potencialmente tóxico.

El resultado final

Los aceites esenciales pueden ser una valiosa terapia complementaria para controlar los síntomas relacionados con el cáncer, pero no son una cura. Priorizar el tratamiento médico convencional y trabajar con profesionales de la salud para garantizar un uso seguro y adecuado. La aromaterapia debería mejorar, no reemplazar, la atención del cáncer basada en evidencia.

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