Tanto el brócoli como las coles de Bruselas son potencias nutricionales, repletas de antioxidantes que combaten el daño celular. Pero, ¿cuál ofrece un mayor impulso a la salud? La respuesta no es sencilla.
¿Qué hacen realmente los antioxidantes?
Los antioxidantes neutralizan los radicales libres : moléculas inestables relacionadas con el estrés, la mala alimentación y las enfermedades crónicas. Cuando la ingesta de antioxidantes es baja, se acumula estrés oxidativo, lo que aumenta los riesgos de inflamación, envejecimiento prematuro y enfermedades. Los antioxidantes actúan neutralizando directamente estas moléculas inestables (vitamina C, E) o activando enzimas que ayudan al cuerpo a limpiarlas (catalasa, ácido úrico).
Si bien las investigaciones respaldan sus beneficios, los estudios sobre la prevención de enfermedades son contradictorios: algunos sugieren que pueden reducir el riesgo de cáncer, otros no encuentran ningún efecto protector y algunos incluso muestran daños potenciales por los suplementos en dosis altas.
El desglose nutricional: cara a cara
Una sola porción de estas verduras revela sorprendentes similitudes:
Brócoli (85 g crudo): 78 mg de vitamina C, 0,13 mg de vitamina E, 0,54 mg de niacina, 79 mcg de betacaroteno y 633 mcg de luteína/zeaxantina.
Coles de Bruselas (88 g crudas): 75 mg de vitamina C, 0,77 mg de vitamina E, 0,66 mg de niacina, 396 mcg de betacaroteno y una sustancial cantidad de 1400 mcg de luteína/zeaxantina.
Ambos también proporcionan fibra, potasio, vitamina K y folato, nutrientes esenciales para la digestión, la presión arterial, la salud ósea y el crecimiento celular.
Más allá de los antioxidantes: por qué son importantes estas verduras
El brócoli y las coles de Bruselas no son sólo antioxidantes. La fibra mejora la salud intestinal y el control del azúcar en sangre. El potasio apoya la función cardíaca. La vitamina K fortalece los huesos. El folato ayuda a la producción de células.
¿Cuál gana? Eso depende.
No hay un ganador claro. El brócoli sobresale en flavonoides (kaempferol, quercetina) relacionados con la salud del corazón. Las coles de Bruselas dominan el betacaroteno y la luteína/zeaxantina, fundamentales para la salud ocular. Los brotes de brócoli (plantas muy jóvenes) contienen niveles excepcionalmente altos de sulforafano, un antioxidante que puede proteger contra el cáncer y las enfermedades neurodegenerativas.
Sin embargo, los métodos de cocción afectan los niveles de sulforafano en ambos.
El resultado final
El mejor enfoque es rotar estos vegetales en su dieta. Sus preferencias de gusto, estilo de cocina y presupuesto deben guiar su elección. La clave es consumir al menos de 2 a 4 tazas de verduras al día. Tanto el brócoli como las coles de Bruselas son herramientas valiosas para apoyar la salud en general.
